viernes, 7 de octubre de 2011

Celebración de la Virgen de la Merced: Semana de pastoral penitenciaria

El día 24 de septiembre la Iglesia celebra el día de la Virgen de la Merced, patrona de  los que trabajan en las cárceles y, sobre todo, de los internos.
Coincidiendo con esta fiesta se celebra la Semana de pastoral penitenciaria del 19 al 25 de septiembre.Desde la Delegación de pastoral penitenciaria hemos elegido como lema para esta Semana «La cárcel: tarea de todos» pues queremos interpelar nuestra postura, nuestra fe y a nuestras comunidades cristianas en orden a ser más fieles al mensaje de Jesucristo: «Estuve en la cárcel y vinisteis a verme»" (Mt 25, 36).
El día 24 de septiembre los miembros de la Delegación celebraron la Santa Misa con los internos de la prisión y participaron de manera activa con cuantos actos se organizaron desde el Centro penitenciario de la capital soriana.

La cárcel, tarea de todos
Hablar, hoy, de marginación, exclusión, etc. es similar a "hablar a las paredes"; esta actitud se incrementa cuando hablamos de la cárcel, que la inmensa mayoría de los ciudadanos no siente como suya. El afirmar que "la cárcel es tarea de todos" suena tan anómalo y remoto que parece distorsionar la tranquilidad cotidiana. Siempre se piensa que ese lugar es para otros, que "conmigo y los míos no va..." hasta que nos toca también a nosotros. Tienden a desentenderse de todo conflicto social y a refugiarse en la excusa fácil ("si están en la cárcel por algo será...") quienes no han sabido ni saben qué hacer con su vida personal y se dejan llevar por los roles pasivos que les han asignado sus miedos.
Lo cierto es que, cuando traspasamos las puertas de nuestros Centros penitenciarios, caemos en la cuenta de lo absurdo que es esa disyuntiva: "adentro" y "afuera". Quien tiene un proyecto, una opción que ha hecho propia, necesita compartir con los demás proponiendo nuevas alternativas. Quien ha tomado la vida en las propias manos, necesita comprometerse en el inicio de una nueva etapa en la vida del otro. Estas personas luchan, abiertamente, por  la felicidad y la libertad desde la cercanía y el diálogo; es una apuesta decidida porque, en el interior de cada ser humano, las aguas vuelvan a su cauce.
Es hora de dejar de escudarnos en el fallo y condena del otro, y empezar a sentirnos solidarios con su causa; es hora de abandonar ese dios prefabricado por nuestro egoísmo que premia a los buenos y castiga a los malos. En todo caso no es Dios el que condena, sino el hombre el que se pierde, dándole la espalda, caminando hacia el infierno de sí mismo. Lo que queda claro es que el Dios del Evangelio no lleva cuenta de los delitos sino que en su Hijo se hace pobre para que nosotros seamos ricos. Y esta presencia encarnada resulta escandalosa, como resulta inconveniente, muchas veces, nuestra presencia en los penales y entre los presos.
Es preciso apostar por el caído y acompañarle hasta que note el gozo de existir: su vida no es inútil pues hay Alguien a quien le agrada que viva. Quienes sufren la cárcel, siguen precisando personas que, desde el perdón y la reconciliación, vayan rompiendo las cadenas que aferran sus vidas y les abran las puertas de su interioridad hasta mostrarles la inconmensurable riqueza que albergan en su ser. Al principio creerán que es un sueño, pero, poco a poco, el regalo de la libertad se asentará en su corazón.
Las cárceles son nuestras, nos pertenecen; son tarea nuestra: tuya y mía. Quienes malviven en ellas son prolongación nuestra, y mientras haya una persona presa, en cualquier rincón del mundo, nuestra libertad está en entredicho.

lunes, 14 de marzo de 2011

I JORNADAS DE FORMACIÓN DE PASTORAL PENITENCIARIA


            Durante los pasados días 8 y 10 de Marzo tuvieron lugar las I Jornadas de Formación que  la Pastoral Penitenciaria preparó para todos los diocesanos.
La actual delegada de la pastoral, Dña. Anabel Dulce, y los agentes de dicha pastoral intentaron dar a conocer al grupo de asistentes la realidad del mundo de la prisión, en concreto la nuestra de Soria, sobre la que se trabaja; prisión que cuenta con algo menos de 200 internos a los que se siente que, de forma especial, se les ha de llevar el mensaje del Evangelio.
Las jornadas se dividieron en dos grandes bloques. En el primero se trató, como introducción al mundo de la prisión, el análisis del contexto del mundo penitenciario y la descripción minuciosa que la delegada hizo sobre las consecuencias del internamiento. El segundo día se centró en mostrar las actividades que nuestra Pastoral Penitenciaria de Osma Soria realiza – tanto dentro de los muros, como desde la casa de acogida para presos y familias situada en la capital soriana-  y la figura del voluntario que se acerca a estas personas. Fueron varios los testimonios expuestos por parte del capellán del centro y de los voluntarios de la pastoral.

Actualmente la delegación cuenta sólo con cinco voluntarios y el capellán, por lo que otra de las finalidades que se intentaron desarrollar en esta jornadas –y aprovechando estas líneas-  fue la de la invitación a profundizar y acercarse a todas aquellas personas que se interesen en este campo y a la vez que quieran integrarse como voluntarios en la pastoral.

martes, 18 de enero de 2011

VISITA DEL SEÑOR OBISPO AL CENTRO PENITENCIARIO DE SORIA

El pasado día 19 de diciembre, coincidiendo con su Visita Pastoral a la capital, el Obispo de Osma- Soria, don Gerardo Melgar, acudió  a conocer el Centro Penitenciario de Soria.
Acompañado por funcionarios del C.P.,  así como por el capellán y algunos integrantes de la Delegación Diocesana de Pastoral Penitenciaria, que realizan actividades de voluntariado, recorrió las instalaciones, desde la enfermería, donde se interesó por la salud de los enfermos, hasta las distintas galerías, en las que departió con quienes en ellas se encontraban.
El plato fuerte de la mañana lo constituyó la celebración de la Eucaristía con los internos, a los que animó, en el tiempo de Adviento, a vivir con esperanza su situación.
Para terminar, unos momentos de diálogo en los que el Sr. Obispo respondió algunas preguntas acerca de su cargo y de lo que éste conlleva, y en los que compartimos unos dulces regalo de don Gerardo, que se manifestó  muy contento con la visita.